
Una vez más sobrevivimos al fin de semana!!!
(y como siempre Eri se quedó dormida, la foto no miente)
Así es, lo volvimos a hacer, es que no es fácil llevarte una desvelada los 7 días de la semana, recuerdo que antes de Romina las desveladas me hacían lo que el viento a Juarez, y si me llegaba a afectar lo arreglaba durmiendo todo el domingo, salvo idas al baño y comida directa del refrigerador, todo era dormir, tal vez a las 5pm la televisión ejercía un efecto imán sobre mis ojos y estos no podían resistirse a las imágenes de MTV, salvo que hubiera uno de esos programas “nuevos” (recordemos que en los 90´s MTV realmente era un canal de videos, no de reality show´s) se volvían a cerrar al cabo de una hora.
Pero bueno, estábamos en que Roms se quedó a dormir en casa de unos amigos (de edad avanzada) y pensé que podría dormir mínimo hasta las 12pm, pero no!, sus amiguitos tenían cosas que hacer así que no tuvimos más que despertar de nuevo, 4 horas de sueño, más las desveladas de todo la semana = zombi de Sahuayo!
Pero yendo unas horas atrás y en alusión al título del blog....que bien me la estaba pasando!, fuimos a MamáRumba, el escenario no podía ser mejor, -bueno, de hecho dos detalles lo hubieran hecho perfecto-, pero como eso no existe… Mi mujer se llevó la bolsa (no podía regresar a dejarla al carro porque los valeteros me verían guardarla y se podría prestar a vidrios rotos) y el guardarropa no era opción, y también es que la pista estaba al full, lo bueno es que mis dotes de bailarín siempre logran que la gente me haga “bolita” y pueda bailar a mis anchas… solo que aquí estaba compitiendo con cubanitos que son más diestros en este arte y tuve que soportar los empujones y bueno, tuve la oportunidad de dar uno que otro pisotón!, el chiste es que el término de casi perfecto lo lograron los mojitos, que cosa tan rica y embriagante, porque cuando volteé Eri tenia una carilla.... pero que con su peinado (tenia una florecilla roja dejando descubierta su cachonda orejita), su blusa de seda rojo carmín y sus caderas bailando, y repito los mojitos ( y salvo la bolsa y el full de la pista) hicieron una noche perfecta.
Y claro, cuando tienes una hija no puedes darte el lujo de estar saliendo cada fin de semana, y cuando lo haces el gusto inunda tu ser y corazón, disfrutas más a tu pareja y los tragos, te olvidas que te estás desvelando y que al día siguiente habrá una linda personita llorando en tu oido por unas onzas de leche.
Lo bueno es que de eso no te mueres y hasta te acostumbras!, eso sí, ayer después de la comida caímos como piedras, pero nuestro lindo retoño coopero como niña grande y durmió 2 horitas a la par de sus papás… después la compensamos con un cuarto de dona de Krispy Cream! Y hasta gorrito le tocó!!!!! (no hay foto x q no llevaba mi teléfono, se quedó sin pila).